lunes, 3 de febrero de 2020

Una reflexión de Herta Müller


Si quieres llegar a joven, en algún momento tienes que marcharte del pueblo, pensaba yo. En el pueblo, todo el mundo estaba sometido a la autoridad del Estado, pero luego entre ellos y para cada cual frente a sí mismo imperaba un ansia de controlarlo todo que podía llegar a la autodestrucción. Cobardía y control, dos cosas que también en la ciudad estarían omnipresentes. En privado, cobardía hasta la autodestrucción; desde el Estado: control hasta la aniquilación del individuo.


HERTA MÜLLER, fragmento de Palabras durante de la cena del Premio Nobel, recogidas en Siempre la misma nieve y siempre el mismo tío, Siruela, Madrid, 2019, traducción de Isabel García Adánez.

jueves, 30 de enero de 2020

"Oda al pene", de Sharon Olds, traducida por Elvira Sastre y Juan José Vélez Otero


ODA AL PENE

Alguien me dijo que lo que escribía
sobre los hombres los cosificaba. Así que te pregunto,
oh, idea general del pene, ¿no te gusta
llamar la atención? Tú que estás en la mente,
erecto o no, viejo y joven,
en todas las representaciones, oh principio
abstracto, ¿acaso no has estado esperando
tu turno para que te alabaran? Creo que
eres encantador y valiente, y tan interesante, eres
como una criatura, con tu cabeza, y tu tronco,
como si tuvieras vida propia. Pero eres
inocente, no eres tu propio hombre,
no eres más responsable de tus acciones
que el cerebro de tus pensamientos. Y has tenido una historia
encontrada: has hecho una
masacre y has sido el instrumento
principal, y has jugado contigo mismo
para provocar gritos horribles. En muchas ocasiones
no te han protegido ni te han usado para proteger,
y a menudo no has sido respetado ni te han usado
para respetar. Y aún así la mayor parte de tu historia
la has pasado con alegría. Y me pregunto cómo te has sentido
al haber sido tan adorado
y tan temido. Y qué significa para ti, si es que puedes
mirar hacia abajo, desde tu nube platónica
de categorías, que dos como tú
se comprometan o se casen, ¿te preparas
tú mismo con tu propio poder?
Y siendo un concepto, eres inteligente, sabes
que eres igual que tu noción hermana,
e incluso que saliste de ella,
volviendo a la invención de la división entre hombres,
los ovarios bajando hacia la tierra,
el órgano del orgasmo creciendo más y más.
No puedo imaginarte desde dentro si no es como
el sabio dicho de un dios, no quiero
ser dulce, ¡quiero probar el dulce!
Pero quien habla es mi heterosexualidad,
y tú no eres homo ni hetero, o visible
o evidente, no existes
si no es como un quórum imaginario
de todos tus ejemplos. Así que no estoy
coqueteando contigo, sólo digo
que me gustas, no como un objeto sino
como sujeto, como fuerza motriz, como la
hipótesis de trabajo de la fontanería y el éxtasis,
como el orgullo y ansiedad de un chico,
como la manga de viento de céfiro y temporal, como la mitad
de la ecuación de la creación.


SHARON OLDS, Odas, Valparaíso Ediciones, Granada, 2019, traducción de Elvira Sastre y Juan José Vélez Otero, págs. 26-29.

miércoles, 29 de enero de 2020

Las penurias económicas de las escritoras más célebres del siglo XIX


Es una creencia común que la pobreza y la falta de tiempo libre no resultaron impedimentos para las personas de clase media durante el siglo pasado, pero de hecho sí que lo fueron cuando estas personas eran mujeres de clase media. Podría ser más exacto definirlas como mujeres vinculadas a hombres de clase media, puesto que muy pocas de ellas hubieran podido mantenerse en la clase media únicamente por sus propios esfuerzos económicos; si eran actrices o cantantes, se convertían en personas indecorosas (abordaré esto más adelante) y si estaban casadas, no podían ser propietarias de nada en Inglaterra a lo largo de la mayor parte del siglo (la Ley sobre la Propiedad de la Mujer Casada se promulgó en 1882). Lo mejor a lo que una señorita soltera podía aspirar era a trabajar como institutriz, anómala posición social a medio camino entre dama respetable y criada. Tenemos a la Srta. Weeton en 1811, quien, rescatada del olvido por Virginia Woolf en Tres guineas, "ardía por aprender latín, francés, las artes, las ciencias, cualquier cosa", un deseo tal vez exacerbado por sus deberes como institutriz, los cuales incluían coser, lavar los platos y dar clases particulares. Treinta años más tarde nos encontramos con que la autora de Jane Eyre cobraba veinte libras al año, "cinco veces el precio de lavar el escaso vestuario de una institutriz" (se deducían cuatro libras al año por la colada) y "alrededor de once veces más que el precio de Jane Eyre", según explica Ellen Moers en Literary Women. De acuerdo con M. Jeanne Peterson, la Srta. Sewell, que escribía en 1865, igualaba el salario de una institutriz con el de una doncella, el de una institutriz con conocimientos pero poco profesional con el de un criado, y el de una institutriz muy formada con el de un cochero o mayordomo. Emily Dickinson no tenía dinero: debía solicitárselo a su padre para poder comprar libros, además de perdirles sellos para sus cartas. Tal y como afirma Woolf en Una habitación propia, "todas estas buenas novelas, Villette, Emma, Cumbres borrascosas, Middlemarch" las escribieron "mujeres tan pobres que no podían permitirse comprar más que unas cuantas manos de papel de una vez para escribir". 


JOANNA RUSS, Cómo acabar con la escritura de las mujeres, Dos Bigotes, Madrid, 2018, traducción de Gloria Fortún.

lunes, 27 de enero de 2020

Garro sobre Paz


¿El Premio Nobel a mí? ¡Uy, no, hombre! Fui una muchachita majadera, muy majadera. Él [Octavio Paz] cuidaba su carrera, caravanas aquí, caravanas allá. Buscó siempre el ascenso. Yo no he hecho más que meter la pata.


ELENA GARRO, recogido por Elena Poniatowska en Elena Garro: la partícula revoltosa, incluido en Las siete cabritas, Txalaparta, Tafalla, 2001, pág. 99.

domingo, 26 de enero de 2020

Una reflexión de Doris Lessing


Las novelas, dice un amigo mío antropólogo, deberían estar en el mismo estante que la antropología. Los escritores hablamos sobre la condición humana, lo hacemos constantemente. Es nuestro leitmotiv. La literatura es una de las maneras más útiles que tenemos de conseguir esa "otra mirada", esa postura distanciada para vernos a nosotros mismos.


DORIS LESSING, fragmento de Cómo nos verán en el futuro, conferencia incluida en Las cárceles que elegimos, Lumen, Barcelona, 2018, traducción de Ariel Font Prades, pág. 22.

McCullers sobre Stein y Dinesen


Buscando así, al azar, uno se da cuenta de que ciertos libros son inclasificables. Como Las tres vidas, de Gertrude Stein, unos relatos extensos, sorprendentes tanto en el plano técnico como en el plano emocional. En mi opinión, ninguna obra ha logrado captar mejor que "Melancta" (uno de esos relatos) la música y la sutileza del lenguaje y del pensamiento de la comunidad negra. Inclasificable, asimismo, es Isak Dinesen, novelista danesa que escribió en inglés, cuyos Siete cuentos góticos poseen la belleza altiva y helada de las flores de escarcha sobre un vidrio.


CARSON MCCULLERS, Los libros que recuerdo, respuesta a Harper's Bazaar publicada el 1 de abril de 1941 y recogida por Josyane Savigneau en Carson McCullers, Circe, Barcelona, 1997, traducción de Juan Abeleira, pág. 360. 

Un poema de "Acuario", de Claribel Alegría


CARTA AL TIEMPO

Estimado señor:
Esta carta la escribo en mi cumpleaños.
Recibí su regalo. No me gusta.
Siempre y siempre lo mismo.

Cuando niña, impaciente lo esperaba;
me vestía de fiesta
y salía a la calle a pregonarlo.

No sea usted tenaz.
Todavía lo veo
jugando ajedrez con el abuelo.
Al principio eran sueltas sus visitas;
se volvieron muy pronto cotidianas
y la voz del abuelo
fue perdiendo su brillo.
Y usted insistía
y no respetaba la humildad
de su carácter dulce
y sus zapatos.

Después me cortejaba.
Era yo adolescente
y usted con ese rostro que no cambia.
Amigo de mi padre
para ganarme a mí.
Pobrecito el abuelo.
En su lecho de muerte
estaba usted presente,
esperando el final.
Un aire insospechado
flotaba entre los muebles
Parecían más blancas las paredes.
Y había alguien más,
usted le hacía señas.
El le cerró los ojos al abuelo
y se detuvo un rato a contemplarme.

Le prohíbo que vuelva.
Cada vez que los veo
me recorre las vértebras el frío.

No me persiga más,
se lo suplico.
Hace años que amo a otro
y ya no me interesan sus ofrendas.

¿Por qué me espera siempre en las vitrinas,
en la boca del sueño,
bajo el cielo indeciso del domingo?
Sabe a cuarto cerrado su saludo.

Lo he visto con los niños.
Reconocí su traje:
el mismo tweed de entonces
cuando era yo estudiante
y usted amigo de mi padre.
Su ridículo traje de entretiempo.

No vuelva,
le repito.
No se detenga más en mi jardín.

Se asustarán los niños
y las hojas se caen:
las he visto.

¿De qué sirve todo esto?
Se va a reír un rato
con esa risa eterna
y seguirá saliéndome al encuentro.
Los niños,
mi rostro,
las hojas,
todo extraviado en sus pupilas.
Ganará sin remedio.
Al comenzar mi carta lo sabía.


CLARIBEL ALEGRÍA (Estelí, 1924 - Managua, 2018), Acuario, Pasos inciertos: Antología personal (1948-2014), Visor, Madrid, 2015, págs. 53-55.

sábado, 25 de enero de 2020

La nota de su suicidio constituyó "la primera vez que Virginia Woolf habló como un ser humano", según Anaïs Nin


Virginia Woolf  avanzó hacia el mar, hacia el horizonte. Esta es la nota dejada a su marido cuando se suicidó:
Tengo la sensación de que voy a enloquecer, y no puedo continuar viviendo en tiempos tan horrorosos. Oigo voces, y no me es posible concentrarme en mi trabajo. He luchado contra esto, y ahora ya no puedo. Toda mi felicidad te la debo a ti. Te has portado perfectamente conmigo. No puedo seguir, y estropear tu vida.
Asombroso tono directo y simple en una escritora que exploró todas las ambigüedades del idioma inglés, que tenía una escritura muy abstracta, misteriosa y laberíntica. Sencillo, directo, como todo auténtico sufrimiento. Esta fue la primera vez que habló como un ser humano.


ANAÏS NIN, Diario III (1939-1944), Bruguera, Barcelona, 1981, traducción de Enrique Hegewicz, pág. 160.

Una reflexión de Grazia Deledda


Yo no soy en absoluto modesta; es más, considero la modestia el reflejo de un espíritu que se considera inferior porque realmente siente que lo es. Yo, por el contrario, soy orgullosa, no porque haya escrito novelas que han tenido éxito, sino porque me soy y me siento consciente, fuerte, superior a todas las pequeñeces y prejuicios de la sociedad. Si hubiera nacido hombre hubiera sido un ser solitario, habría vivido como un ermitaño. Al ser mujer, debo adaptarme y doblegarme a vivir entre aquellos que amándome y protegiéndome completan mi existencia.


GRAZIA DELEDDA, nota  dirigida en 1905 al cónsul francés en Italia, recogida por Sandra Petrignani en La escritora vive aquí, Gatopardo Ediciones, Barcelona, 2019, traducción de Romana Baena, pág. 19.

Marina Tsvetayeva perdonaba a su hija si rompía una antigüedad de porcelana pero la castigaba si rompía un libro


Nada indignaba tanto a Marina como tratar los libros sin cuidado y sin respeto. El día en que, sin querer, rompí una de sus dos tazas de porcelana antigua preferidas (por suerte no la que representaba a Napoleón, sino a Josefina) y que, echándome a llorar, exclamé: "¡He roto a su mujer! ¡Ahora es viudo!", no sólo me regañaron sino que me consolaron, mientras que, por haber roto un ejemplar de Stepka-rastrepka [obra de Hoffmann] (pues era un monstruo hirsuto y repugnante, "como tú cuando no quieres peinarte ni lavarte") me castigaron al rincón, donde, con expresión sombría, me entretenía arrancando pedacitos de yeso de la pared.


ARIADNA EFRON, Marina Tsvetáieva, mi madre, Circe, Barcelona, 2009, traducción de Isabel González-Gallarza, pág. 52.

viernes, 24 de enero de 2020

Hermsen sobre Salomé


Lou Salomé fue una escritora extremadamente prolífica; sin embargo, a pesar de su impresionante obra —compuesta por decenas de libros, cientos de ensayos sobre ciencias naturales y humanas, filosofía, teología, teatro y arte—, sigue teniendo la simple consideración de musa de hombres famosos como Nietzsche, Rilke y Freud. Yo descubrí su trabajo a principios de los años ochenta, cuando estaba estudiando en París. En una de sus clases, el filósofo Gilles Deleuze afirmó que Salomé había escrito un libro muy original y esclarecedor sobre Nietzsche. Tras leer aquel ensayo en el que la autora capta la esencia del pensamiento de Nietzsche en relativamente pocas páginas, estableciendo vínculos entre la vida del filósofo y sus ideas, no pude menos que darle la razón a Deleuze. Quien allí hablaba era una escritora que, partiendo de la filosofía, la psicología, la literatura y el arte, no solo arrojaba luz sobre las regiones más profundas de la existencia humana, sino que, además, sabía contar cosas fascinantes —y desde luego inquietantes— sobre los temas que trataba. 

Voy a dejar al juicio del lector la cuestión de si esta gran pensadora fue realmente la «piedra filosofal», como la llamó Nietzsche en un arrebato de admiración y enamoramiento, pero la afirmación del filósofo alemán de que Salomé era «la única heredera digna» de su pensamiento es algo que sus biógrafos y exégetas deberían haberse tomado un poco más en serio. Hoy en día, sin embargo, parece que estamos asistiendo a un renacer del interés por el trabajo de Salomé. Además de las numerosas reediciones de su obra en la lengua original —a cargo de Edition Welsch—, hay una película sobre su vida rodada en 2016 por la directora alemana Cordula Kablitz-Post; en 2017 se celebró un congreso internacional sobre su obra en Estrasburgo —donde tuve ocasión de conocer a investigadores de todo el mundo especializados en su trabajo—, y recientemente se han representado diversas obras basadas en su vida, como Lou Andreas-Salomé (2016), de Lutz Kessler, en Alemania; Lou (2016), de Lorenzo Malaguerra, en Francia, y Een winterplan [Un plan para el invierno] (2017), de la compañía OT Rotterdam, en Holanda.


JOKE J. HERMSEN, La melancolía en tiempos de incertidumbre, Siruela, 2019, traducción de Gonzalo Fernández Gómez.

miércoles, 22 de enero de 2020

Aira sobre Pizarnik


ISAURA CONTRERAS: Quisiera preguntarle algo sobre su libro de Alejandra Pizarnik. ¿Usted cómo ve esa relación que se establece constantemente entre la vida y la obra de Pizarnik? ¿Le parece como algo ineludible?
CÉSAR AIRA: Sí. Bueno, siempre es ineludible. No sé qué decir. Estuvo muy cerca siempre. Una frase de ella que me sorprendió mucho, el otro día estaba comentándola con una amiga, sobre ese gran amor que tuvo al final de su vida. Ella dijo que ahí había descubierto el amor. Entonces dijo: «Si yo hubiera sabido lo que era, me habría dedicado al amor, no a la poesía». Yo creo que da la clave de cómo funcionaba su poética. Ponerlo en el mismo nivel. ¿Qué podría haber elegido? Hoy mismo me acordaba de un documental sobre Frida Kahlo, y aparecía Monsiváis, contando la única vez que la vio, en una manifestación a la que la llevó Diego Rivera. Frida Kahlo ya en ese momento era una leyenda en vida. Y con Alejandra pasaba lo mismo. En vida ella ya era una leyenda. Entraba y había como una electricidad. O sea que no cambió tanto. Todo mundo piensa que su muerte, trágica, joven, fue lo que le dio esa aura. Y no, ya en vida era lo mismo.

I.C.: ¿Y concebía mucho su vida como una romántica?
C.A.: Sí. El escritor maldito...

I.C.: Usted ¿nada qué ver con eso?
C.A.: No. En ese sentido había un poco de ingenuidad en ella. Cuando era joven.

I.C.: ¿Y qué piensa de esos rescates que se han hecho de su obra, esos rescates póstumos?
C.A.: Bueno, yo escribí este primer librito (en realidad fueron unas charlas que di acá en el Centro Rojas) un poco en contra de esa recuperación fantástica, romántica, mística que se hacía de ella. Sobre todo el hecho que a mí me parece tan mal, repulsivo, de escribir sobre Alejandra, sobre quien sea, usando su lenguaje. Todo lo que se escribía sobre ella y se sigue escribiendo es «la niña al borde del abismo, de la angustia, y la náufraga...». Me parece una falta de respeto tomar sus propias metáforas para hacer una pseudocrítica. Por eso este librito quise hacerlo un análisis técnico, frío. Con lo cual ya algunas bobas han echado a correr la voz de que yo escribí un libro contra Alejandra Pizarnik. Claro, porque no ponía «la niña» y «la náufraga» (risas). Pero qué mito, Alejandra, en toda Latinoamérica. Ahora, en Perú. Una locura. Y decían que ya estaba bajando.

I. C.: ¿A usted le parece sobrevalorada?
C. A.: No. No. Para mí es una gran poeta. Aun con toda la vulgarización que hubo después, de la leyenda de poeta maldita, su suicidio y todo eso, uno puede superarlo y ver el valor. Un poco como Frida Kahlo. Toda esa vulgarización, las películas ridículas, una porquería, y aun así cuánto vale Frida Kahlo.


ISAURA CONTRERAS, ABRAHAM SÁNCHEZ GUEVARA Y LAURA ELISA VIZCAÍNO, Una charla con César Aira, Luvina Foros, 18 de marzo de 2009. Toda la entrevista AQUÍ

Una reflexión de Petra Hartlieb


Habría que imponer el secreto profesional entre los libreros, pues lo que la elección de libros dice a veces acerca de alguien no se debería ir contando por ahí. Pero algunos han perdido la vergüenza, y gozan por ello de nuestra más absoluta admiración. Como esa mujer joven que pidió, con voz alta y clara, y en medio de la librería llena a reventar, El orgasmo perfecto. Cuando una de mis compañeras le preguntó: «¿Lo necesita usted ya mismo o puede esperar unos días?», ni siquiera se puso roja. Lo quería ya mismo. O el político del distrito que mandó a su secretaria a que le recogiera Hable como Obama. A duras penas logré teclear el importe en la caja, coger el dinero y entregarle el libro, enseguida me fui corriendo a la trastienda a soltar la carcajada.


PETRA HARTLIEB, Mi maravillosa librería, Periférica, España, 2014, traducción de Manuel Laguillo.

Anna Ajmátova, sobre Gabriela Mistral: "Esa piel roja se me adelantó"


Ajmátova admiraba a muchos poetas extranjeros contemporáneos suyos. En 1963 se emocionó especialmente leyendo una antología, recién traducida al ruso, de Gabriela Mistral, la poeta chilena que, en 1945, había ganado el premio Nobel. El tono de sus versos le pareció impresionantemente similar al suyo de la primera época, e incluso halló en su obra versos idénticos. Naiman me dijo que Ajmátova estaba encantada con el descubrimiento, y que, sin la menor sombra de competitividad, comentó: "Esa piel roja se me adelantó".


ELAINE FEINSTEIN, Anna Ajmátova, Circe, Barcelona, 2007, traducción de Xoán Abeleira, pág. 346.

martes, 21 de enero de 2020

Desarthe sobre Duras


En aquella época sigo asiduamente por la tele el programa literario Apostrophes. He decidido hacerme escritora dos años antes y practico el trasnoche mediático. Recuerdo el cuello vuelto, el pichi, las gafas de hombre, el rostro bonito e inteligente, el cuerpo menudo y bajo que me evoca el de mi abuela materna. Al verla, pienso: «Esta mujer no se parece a las demás mujeres». Algo en la voz, en la manera de estar allí, en la autoridad, en el humor, la distingue de todos los demás. «Está loca», me digo. Me encanta. No es como una profe, ni como una madre, ni como una comerciante, ni como una dentista, ni como una limpiadora ni como una actriz. Es todo eso y nada de todo eso al mismo tiempo.

No sé si este amor a primera vista precede o sigue al que experimento ante la portada de la novela titulada El arrebato de Lol V. Stein.

Leo el libro. El asombro sigue vivo. El libro me corta el aliento. Nunca he visto nada parecido. Una cadencia, un ritmo que le arrancan a la lengua el cuello, los zapatos, la corbata, su pequeño abrigo entallado. La lengua queda desnuda, nueva, se ha despegado de las convenciones. No reconozco nada de lo que me paraliza en los adultos y que encuentro demasiado a menudo en los libros que querrían hacerme leer; la morgue, la severidad, las apariencias, la condescendencia, el terror enmascarado de asertividad. Esta novela no tiene edad, es la novela de un niño, de un adolescente, de un viejo. Como siempre que me gusta un libro, no tengo ni idea de lo que cuenta. Ignoro quién es Lol. ¿Hay un baile? ¿De verdad? ¿Quién habla? No percibo los personajes más que como sombras chinas y, sin embargo, no me resulta abstracto. Me convierto en cada frase, cada palabra, la revelación no deja de celebrarse. En cuanto termino la novela, compro (sin duda, es la primera vez que entro en una librería para comprar algo que no sea un cuaderno o un bolígrafo). El amante; después. El amante de la China del Norte. Mi pasión continúa. No se lo cuento a nadie. Salvo a ella, a Marguerite Duras. Le escribo. Le escribo como se escribe a los quince años, hablándole solo de mí. Le envío textos. Aún me da risa. Espero y no espero una respuesta. La adoro como se adora a los quince años, de modo tan activo, con tal saturación de sentimiento que importa poco si es correspondido. Me trago a Marguerite Duras. Soy Marguerite Duras. M. D., como hoy en día considero de broma mis iniciales secretas: Madame Desarthe. No pretendo escribir como ella. No lo he intentado nunca. No lo deseo. Soy incapaz de ello. Me gusta que esté ahí, completamente diferente de lo que yo soy, bajita mientras que yo soy alta, muerta mientras que yo estoy viva, ahorrativa mientras que yo soy dispendiosa (hablo de las palabras), precisa mientras que yo soy vaga, elegante mientras que yo soy torpe, cortante mientras que yo soy remilgada, honesta mientras que yo miento, segura de ella misma mientras que yo dudo.


AGNÈS DESARTHE, Cómo aprendí a leer, Periférica, España, 2014, traducción de Laura Salas Rodríguez.

Un poema de "Un signo en tu sombra", de Alejandra Pizarnik


IRME EN UN BARCO NEGRO

las sombras escudan al humo veloz que
danza en la trama de
este festival silencioso
las sombras esconden varios puntos oscuros que
giran y giran entre tus ojos
mi pluma retarda el TÚ anhelante
mi sien late mil veces TU nombre
si tus ojos pudieran venir!
acá si amor acá
entre las sombras el humo y la danza
entre las sombras lo negro y yo.


ALEJANDRA PIZARNIK (Buenos Aires, 1936-1972), Un signo en tu sombra, Poesía completa, Lumen, Barcelona, 2005, págs. 35-43.

lunes, 20 de enero de 2020

Frases o aforismos sobre perros


• • • Los perros nunca me muerden. Solo los humanos.
MARILYN MONROE

• • • No existe un perro difícil, solo un dueño inexperto.
BARBARA WOODHOUSE

• • • He atrapado más enfermedades por personas que estornudan ante mí y me contagian virus que por besar perros.
BARBARA WOODHOUSE

• • • Puedo entrenar a cualquier perro en cinco minutos. Es entrenar a los propietarios lo que lleva más tiempo.
BARBARA WOODHOUSE

• • • Amo a una de cada cien personas y a noventa y nueve de cada cien perros.
MARIE VON EBNER-ESCHENBACH

• • • El perro es el símbolo de la lealtad, pero preferimos mantenerlo con correa.
MARIE TUSSAUD

• • • La conclusión a la que he llegado es que, sobre todo, los perros son testigos. Se les permite el acceso a nuestros momentos más privados. Están allí cuando pensamos que estamos solos. Piensan en lo que nos podrían decir. Se sientan en el regazo de los presidentes. Ven actos de amor y violencia, disputas y peleas, y el juego secreto de los niños. Si pudieran contarnos todo lo que han visto, todas las brechas de nuestras vidas se unirían.
CAROLYN PARKHUST

• • • Siempre tuve la sensación de que todos los perros son realmente perros de terapia.
MEG DONOHUE

• • • Tener un perro es un poco menos costoso que ser adicta al crack.
JEN LASCASTER

• • • "Los hombres son como los perros", le gustaba decir a Stacy. Y ella solía agregar que, como los perros, todos ocupaban demasiado espacio en la cama y ​​siempre iban a por la entrepierna.
LISA KLEYPAS

• • • Es difícil no enamorarse inmediatamente de un perro que tiene sentido del humor.
KATE DICAMILLO

• • • Una de las razones por las que me gusta pasar tanto tiempo con los perros es porque parecen pensar que las personas son realmente buenas. Viven con nosotros y obedecen nuestras reglas, la mayoría de las cuales no tienen sentido para ellos. Y la razón principal por la que lo hacen es porque nos quieren. Cuando los veo, a veces estoy tan impresionada por lo entusiastas que están con todo lo que hacemos que tengo que salir y comprarles algo chirriante o masticable, solo porque me encanta demostrarles que no es un error ver el mundo como un lugar benevolente. Espero algún día reaccionar ante algo con tanta pureza y éxtasis como veo en la cara de Chuck cada vez que tiro la pelota. A veces se ve tan feliz que me recuerda la forma en que las personas ciegas sonríen demasiado porque no pueden verse a sí mismas.
MERRILL MARKOE

• • • A veces miro a la cara de mi perro Stan y veo una gran tristeza y angustia existencial, cuando todo lo que está haciendo es escanear lentamente el techo en busca de moscas.
MERRILL MARKOE

• • • El amor es un perro. Un perro que nunca sabes lo que tiene en mente. Puedes acariciarlo. Responde a tus caricias. Y un día te muerde, no sabes por qué.
ISABELLE SORENTE

• • • Incluso si lo saco durante tres horas todos los días y converso con él durante otra hora, eso le deja veinte horas solo sin nada que hacer. Oh, ¿por qué los perros no pueden leer?
NANCY MITFORD

• • • Razón número 106 por la cual los perros son más inteligentes que los humanos: una vez que dejan la camada, cortan el contacto con sus madres.
JODI PICOULT

• • • ¿Sabías que en el idioma canino hay más de trescientas palabras para designar el amor? 
GABRIELLE ZEVIN

• • • Ningún animal debería saltar sobre los muebles del comedor a menos que esté absolutamente seguro de que puede defenderse en una conversación.
FRAN LEBOWITZ

• • • Si eres un perro y tu dueño te sugiere que uses un suéter ... sugiérele tú a él que use una cola. 
FRAN LEBOWITZ

• • • Cuando escucho hablar sobre el carácter y la lealtad y la devoción de los perros, me quedo inmóvil. Todos mis perros han sido bribones, ladrones y alborotadores, y los he adorado a todos. 
HELEN HAYES

• • • Cuanto más conozco a los perros, más me gustan los niños.
WINIFRED HOLTBY

• • • Perder la aprobación de mi perro es algo demasiado horrible para contemplarlo.
BARBARA DANA

• • • Amamos a los perros y comemos vacas no porque los perros y las vacas sean fundamentalmente diferentes (las vacas, como los perros, tienen sentimientos, preferencias y conciencia), sino porque nuestra percepción de ellos es diferente.
MELANIE JOY

• • • Los amantes de los perros son en sí mismos una buena raza.
GLADYS TABER

• • • El perro se basa en una razón —explicó Poirot—. Es inteligente y hace sus deducciones de acuerdo con su punto de vista. Hay gente que puede entrar en casa y hay quien no lo puede hacer; esto lo aprenden pronto los perros. Y bien, ¿cuál es la persona que con más insistencia trata de que la admitan en la casa, llamando dos o tres veces al día y que en ninguna ocasión consigue que le dejen entrar? El cartero. Está claro, pues, que es un huésped indeseable, desde el punto de vista del dueño de la casa. Se le despide siempre, una vez que ha cumplido su deber; pero vuelve después insistiendo sobre lo mismo. Por lo tanto, la obligación de un perro no es dudosa. Debe prestar su ayuda para ahuyentar a este hombre y, si es posible, morderle. Es un proceder altamente razonable.
AGATHA CHRISTIE

• • • Los perros son sabios. Se alejan arrastrándose a un rincón tranquilo a lamer sus heridas y no regresan al mundo hasta que están enteros de nuevo.
AGATHA CHRISTIE

• • • Cuanto más conozco a los perros, más me gustan los niños.
WINIFRED HOLTBY

• • • Nuestros perros amarán y admirarán a los más malos de nosotros y alimentarán nuestra colosal vanidad con su homenaje acrítico.
AGNES REPPLIER

• • • Los perros son un hábito, creo.
ELIZABETH BOWEN

• • • Los perros son perros, a veces piensas que no lo son pero lo son. Y siempre están aquí, en todas partes.
GERTRUDE STEIN

• • • Todos los perros parecen ser grandes lingüistas, según sus dueños. Siempre entienden cada palabra que se les dice.
SUSAN ERTZ

• • • Tengo 38 años y estoy soltera y estoy teniendo mi relación más intensa y gratificante con un perro. Todos aprendemos sobre el amor de diferentes maneras, y esta forma es la mía.
CAROLINE KNAPP

• • • Una vez escuché decir a una mujer que había perdido a su perro que sentía como si su mundo ya no tuviera color: el perro había introducido a su vista alguna tonalidad que antes no tenía, y sin el perro, el tono había desaparecido.
CAROLINE KNAPP

• • • Enamorarse de un perro en muchos aspectos te introduce en una nueva órbita, en un universo que no solo incluye nuevos colores sino nuevos rituales y nuevas formas de experimentar apego.
CAROLINE KNAPP

• • • De alguna manera, vivir con un perro es como ser seguido por un psicoanalista mudo las veinticuatro horas del día: obtienes esa pantalla en blanco, sin prejuicios, de confianza, sin críticas pero sin interpretación, sin palabras de perspicacia u orientación, sin voz de la razón que te ayude a conectar los puntos psíquicos. Los sentimientos flotan desde adentro, los racionales, los irracionales, los que ni siquiera sabías que tenías, y se unen al perro, que no cuestionará su validez, ni mantendrá tu comportamiento bajo escrutinio o desafiará tus percepciones. Freud en pieles; Freud sin la agenda terapéutica. En presencia del perro, eres libre de actuar como quieras.
CAROLINE KNAPP

• • • La agenda del perro es simple y abierta: quiero. Quiero salir, entrar, comer algo, acostarme aquí, jugar con eso, besarte. No hay motivos ocultos con un perro, no hay juegos mentales, no hay dudas, no hay negociaciones complicadas o gangas, y no hay culpa o rencores si se niega una solicitud. CAROLINE KNAPP

• • • Antes de obtener un perro, no puedes ni imaginar cómo sería vivir con uno; después, no puedes imaginarte vivir de otra manera.
CAROLINE KNAPP

• • • Mi filosofía es que si no estás cubierta de pelos de perro, tu vida está vacía.
ELAYNE BOOSLER

• • • Conócete a ti mismo. No aceptes la admiración de tu perro como evidencia concluyente de que eres maravilloso.
ANN LANDERS

• • • No cometas el error de tratar a tus perros como humanos o ellos te tratarán como perros. 
MARTHA SCOTT

• • • También me gustan los hombres a quienes les gustan los perros. Yo no podría salir con un hombre a quien no le guste mi perro.
KRISTIN DAVIS

• • • He estado en tantas citas a ciegas que debería conseguirme un perro gratis.
WENDY LIEBMAN

• • • Me gusta que los aborígenes digan que los perros hacen humana a la gente. También (aunque no recuerdo quién lo dijo): Lo que consigue que no me convierta en un completo misántropo es ver lo mucho que los perros aman a los hombres.
SIGRID NUNEZ

• • • Sobre el tan admirado atributo de la lealtad canina, el escritor Karl Kraus señaló que los perros son fieles a la gente, no a los otros perros y, por tanto, quizá no sean el mejor ejemplo de la virtud. De hecho, muy a menudo los perros odian a los demás perros, incluso a los de su misma sangre.
SIGRID NUNEZ

• • • Que los perros no sean críticos o sentenciosos es innegablemente, en gran medida, lo que los acerca a nosotros. Esto es lo que llevó a pensar a los educadores que poner a niños con problemas de lectura a leerles en voz alta a perros era tan buena idea. También, quizá, la razón por la que intérpretes como Laurie Anderson y Yo-Yo Ma han declarado que observaban al público de sus conciertos y fantaseaban con que todos eran perros.
SIGRID NUNEZ

• • • Es difícil para una persona oler más de una cosa al mismo tiempo. Cuando oigo a alguien describir un vino diciendo que tiene un fuerte aroma a pimienta negra seguido de toques de frambuesa y mora, sé que miente más que habla. Muéstrame al ser humano capaz de distinguir el olor de una frambuesa del de una mora, incluso sin tener que pasar antes por la pimienta. Pero la nariz de un perro, por otro lado decenas de miles de veces más sensible que la mía, según la ciencia perruna -capaz de distinguir por el olfato una manzana podrida en dos millones de barriles-, es un órgano completamente distinto. Aún más sorprendente es que pueda distinguir los incontables aromas distintos que le llegan todo el tiempo desde todas las direcciones. Un poder así hace que todos los perros sean Wonder Perro. Pero ya puestos a hablar de demasiada información. Un poder como ese volvería loco a cualquier humano.
SIGRID NUNEZ

• • • Mi esposo y yo no sabemos si comprar un perro o tener un hijo. Aún no hemos decidido si arruinar nuestra alfombra o arruinar nuestras vidas.
RITA RUDNER

• • • La vida de los perros es muy corta. Es su único defecto, de verdad.
AGNES SLIGH TURNBULL

• • • ¿Alguna vez consideraste lo que nuestras mascotas deben pensar de nosotros? Quiero decir, aquí volvemos de una tienda de comestibles con el transporte más increíble: pollo, cerdo, media vaca. Partimos a las nueve y volvimos a las diez, después de haber atrapado una manada entera de bestias. ¡Deben pensar que somos los mejores cazadores de la tierra! 
ANNE TYLER

• • • Un rottweiler es un cruce entre un doberman y un Jeep.
RUTH GREENBERG

• • • La felicidad es algo que debes buscar por ti mismo, pero el pelo de perro es algo que te encuentra.
CLARE O'DONOHUE

• • • Le pregunté a mi veterinario qué tipo de perro obtendría. Él me dijo: 'Compraría un Chihuahua, porque cuando muriera, no me importaría'.
MARGO KAUFMAN

• • • ¿Alguna vez entraste a una habitación y olvidaste por qué entraste? Creo que así es cómo los perros pasan sus vidas.
SUE MURPHY

• • • Los perros samoyedos son muy inteligentes y, por lo tanto, muy desobedientes.
DORIS EGLEFINO

• • • ¿Quién piensa que eres tan fantástico como tu perro?
AUDREY HEPBURN

• • • Es deprimente que mi perro sea un mejor ser humano que yo.
MCCALL HOYLE

• • • Ocasionalmente, alguien me dice que no tiene mascotas porque crean suciedad y desorden, y supongo que hay algo de verdad en eso, entre el pelaje y la baba y el charco ocasional en el suelo, pero tengo que sofocar la tentación de responder que la vida es desordenada y que se engañan los que piensan que pueden mantenerla en orden.
ANNA QUINDLEN

• • • Un hombre fuerte a tu lado en la cama es un consuelo, pero la verdadera seguridad es una perra de pastor alemán en guardia en la puerta.
SUSAN CONANT

• • • Uno de los mitos más grandes desmentidos por la ciencia es que los perros solo ven en blanco y negro. Contrariamente a esa creencia popular, los perros tienen visión dicromática, lo que significa que pueden ver tonos de amarillo y azul.
VICTORIA STILWELL

• • • Los perros nunca te comparan con tu hermana ni emiten juicios a su favor.
LINDA GRAY SEXTON

• • • Algunos perros desarrollan enemistades tan feroces con otros perros que el único lado positivo es la incapacidad de un perro para construir armas nucleares en el patio trasero.
PATRICIA MCCONNELL

• • • Me parece que el buen señor en su sabiduría infinita nos dio tres cosas para hacer la vida soportable: esperanza, bromas y perros. Pero la más grande de ellas fueron los perros.
ROBYN DAVIDSON

• • • Los galgos no ocupan mucho espacio. Son como siluetas de perro.
ROBIN MCKINLEY

• • • Un perro puede expresar más con su cola en minutos que lo que un dueño puede expresar con su lengua en horas.
KAREN DAVISON

• • • La próxima vez que desees encontrar las palabras adecuadas para decirle a alguien que está sufriendo, solo recuerda que los perros son los mejores amigos del hombre sin siquiera hablarles una palabra. Simplemente esté presente y tenga simpatía.
ASHLY LORENZANA

• • • Andy una vez recortó un artículo de una revista sobre cómo los perros negros son siempre los últimos en ser adoptados en los refugios y, por lo tanto, es más probable que los dejen. Lo cual es totalmente racismo canino, si me preguntas.
STEPHANIE PERKINS

• • • Los perros persiguen automóviles porque los ven como ungulados grandes y rebeldes que necesitan disciplina y pastoreo...
ELIZABETH MARSHALL THOMAS

• • • Incluso el caniche más pequeño o Chihuahua tiene el corazón de un lobo.
DOROTHY HINSHAW

• • • La cantidad de tiempo que le toma a un perro hacer sus necesidades es directamente proporcional a la temperatura exterior + la idoneidad de la ropa exterior del propietario.
BETSY CAÑAS GARMON

• • • Tenemos una cama de matrimonio y el perro duerme en el medio. John y yo somos una especie de comillas en cada esquina.
RACHAEL RAY

• • • Los perros son mejores que los seres humanos, porque lo saben pero no lo dicen.
EMILY DICKINSON

• • • Si necesitas sexo, ten una aventura. Si necesitas un sentimiento real, consigue un perro.
JULIE BURCHILL

• • • "¿Me ama tanto como yo a él?" "¿Ama a alguien más que a mí?" Me hice estas preguntas dolorosas cuando se trataba de un hombre, nunca cuando se trataba de mi perro.
NADINE DE ROTHSCHILD

• • • Los bulldogs son adorables, con caras como sapos en los que se han sentado.
COLETTE

• • • Desde el punto de vista del perro, su amo es un perro alargado y anormalmente astuto.
MABEL LOUISE ROBINSON


jueves, 16 de enero de 2020

Walter Scott sobre Austen


Esa joven dama tenía un talento para describir las complicaciones, las sensaciones y los personajes de la vida común y corriente, para mí el más maravilloso que haya encontrado. Yo puedo hacer el gran alboroto tan bien como cualquiera; pero soy negado al toque exquisito que hace interesantes las cosas y los personajes comunes por la verdad de la descripción y el sentimiento.


WALTER SCOTT, recogido por William Somerset Maugham en Diez novelas y sus autores, Plaza & Janés, Barcelona, 1960, traducción de Enrique de Juan. 

domingo, 12 de enero de 2020

Rivarol sobre Madame de Staël


Cuando apareció el libro de Madame de Staël sobre las pasiones, ésta le preguntó:

—¿Qué piensa de mi libro?
—Lo mismo que usted, señora, no pienso.


ANTOINE DE RIVAROL, Pensamientos y rivarolianas, Periférica, Cáceres, 2006, traducción de Luis Eduardo Rivera, pág. 57. 

Una reflexión de Pascale Casanova sobre Gertrude Stein


La crítica feminista —sobre todo la norteamericana—, cuando estudia el caso de Gertrude Stein, centra su análisis en una de sus particularidades: el hecho de que Stein era mujer y lesbiana, olvidando, como si fuera una especie de evidencia nunca cuestionada, el hecho de que era norteamericana. Ahora bien, en los años 20, Estados Unidos es un país muy dominado literariamente que recurre a París para tratar de acumular los recursos que le faltan. El análisis de la estructura literaria mundial del momento y del lugar respectivo de París y de Estados Unidos en ese universo ofrecería, sin embargo, instrumentos insustituibles para comprender la preocupación permanente de Stein por la elaboración de una literatura nacional norteamericana moderna —a través de la creación de una vanguardia—, su interés por la historia norteamericana y la representación literaria de los norteamericanos, cuya empresa colosal, The Making of Americans es, sin duda, su signo más patente. El hecho de que sea mujer en el espacio de los intelectuales norteamericanos exiliados en París es, por supuesto, de suma importancia para comprender su voluntad subversiva y la forma misma de su proyecto estético. Pero la relación histórica estructural es anterior y sigue quedando oculta por la tradición crítica.


PASCALE CASANOVA, La república mundial de las letras, Anagrama, Barcelona, 2001, traducción de Jaime Zulaika, pág. 64.

sábado, 11 de enero de 2020

Tres poemas de "Evohé", de Cristina Peri Rossi


Cuando abre la boca y no suspira
sino que menudamente va enhebrando letras,
una o por aquí, una a por allá,
esa fina consonante aguda como aguja,
liviana como una pluma
y cuando ha terminado una frase bonita
la lanza al aire
y todos desfilamos para mirarla
para observar sus calidades
y ella ha combinado tan bien los sonidos
los colores
que diríase poeta
dispuesto las palabras con armonía
sonado tan bien
y yo pienso que igual que sus períodos
han de sonar sus hombros
sus senos
malditamente me pongo a pensar en la música que harán
sus piernas
y cómo temblarán sus cabellos
sacudidos en el trino
y cómo vibrarán sus manos en la melopea
entonces con un hacha destrozo el piano.



La mojo con un verso,
y ella, húmeda de mí,
rencorosa, me da la espalda.
Le digo que prefiero las palabras,
entonces se burla de ellas con gestos obscenos.
La persigo por el cuarto
empujándola con una letra aguda y afilada,
ella se defiende con una cancioncilla mordaz.
Cuando damos el combate que finalizado,
tiene el cuerpo lleno de palabras
que sangran por el cuarto
y así, desnuda y herida,
con el cuerpo lleno de señales
le tomo una fotografía.
Un día seré una escultora famosa,
y ella posará para mí,
muerta de palabras,
llena de letras como despojos.



Amanece. Como una gata,
entre las sábanas se despereza
y se despide de la almohada,
bosteza, llena de blanduras
y de cosas indolentes como brazos
y piernas extendidos.
Yo le voy dando palabras con que se vista,
le arrojo una letra como un vestido,
le largo una sílaba como sandalia
y así cubierta
de las palabras con que la he ceñido,
sale a la calle, a engañar amigos.


CRISTINA PERI ROSSI (Montevideo, 1941), Evohé, Poesía reunida, Lumen, Barcelona, 2005, págs. 23-100.

viernes, 10 de enero de 2020

Dorothy Parker, la escritora que "tenía un marido en el armario"


En competencia con los hombres, trabajaba con capacidad y responsabilidad, y exigía que la trataran en pie de igualdad. Fumaba y bebía en público, y escribía y decía siempre lo que pensaba en términos tan fuertes que causaban asombro. Sus palabras preferidas eran los tacos, que usaba con frecuencia.

Su manera de ver la vida era infaliblemente pesimista. Ante lo desconocido, siempre se preparaba para lo peor. Los hechos corrientes, como el sonido del teléfono o del timbre de la puerta, la llevaban a preguntarse: "¿Qué nuevo infierno será éste?".

Era una mujer casada que insistía en que la llamaran señora Parker y que, según se decía, tenía un marido en el armario y practicaba el amor libre. Corrían con persistencia rumores sobre escandalosos líos extramaritales y abortos, pero eso se debía a que no hacía el menor esfuerzo por negarlos, puesto que eran ciertos. Cuando hablaba de sí misma se tildaba de fulana, y en una ocasión dijo a Edmund Wilson: "¡Tú sabes que soy una desvergonzada...!" El desenfado con que exhibió su sexualidad ofendió a más de uno, entre ellos a Ernest Hemingway, que le dedicó un poema soez, pero ella trataba a todos los que la criticaban con el mismo desprecio:

Ahora sabes lo que yo sé,
y haces lo que yo hago;
y si no te gusto así,
¡vete al diablo, cariño!


MARION MEADE, Dorothy Parker, Circe, Barcelona, 2000, traducción de Beatriz López-Buisán, págs. 12 y 13.

jueves, 9 de enero de 2020

Ajmátova sobre Esenin


No entiendo por qué despierta Esenin tanta expectación cuando, en realidad, no es nada, excepto un poeta insignificante. De vez en cuando, sus versos tienen pasión, pero se trata de una pasión vulgar. Y si alguna vez fue un joven delicioso, ahora es patético. Sus poemas son vulgares, no ofrecen ni una sola idea. Y él transmite un rencor tan antipático, tan envidioso… Envidia a todo el mundo, miente acerca de todo el mundo.


ANNA AJMÁTOVA, recogido por Benjamín Prado en Anna Ajmátova, la emperatriz errante, Los nombres de Antígona, Aguilar, Madrid, 2001, págs. 24 y 25.

Las quince horas diarias que invertía trabajando hacen que Tillie Olsen deje de escribir


Cuando la más pequeña de nuestras cuatro hijas empezó a ir al colegio, de alguna manera fui capaz de llevar conmigo la escritura durante la jornada laboral y al estar haciendo la casa. Escribía en los trayectos en autobús, incluso cuando tenía que viajar de pie, robaba ratos al trabajo, lo hacía en la noche cerrada, una vez terminaba las tareas del hogar. Pero llegó un momento en que esta triple jornada dejó de ser posible. Las quince horas de realidades diarias se convirtieron en una distracción demasiado grande para mi escritura. Perdí el loco aguante que me hacía sentir con ella siempre estimulada por la escritura que siempre me era negada. Así fue como mi trabajo literario murió. 


TILLIE OLSEN, Silences: When Writers Don't Write, recogido por Joanna Russ en Cómo acabar con la escritura de las mujeres, Dos Bigotes, Madrid, 2018, traducción de Gloria Fortún.

miércoles, 8 de enero de 2020

Frases o aforismos sobre gatos


• • • No hay gatos corrientes.
COLETTE

• • • El tiempo pasado con un gato nunca se pierde.
COLETTE

• • • Mi gata no me habla con tanto respeto como le hablo yo.
COLETTE

• • • El gato es el animal al que el Creador le ha dado el ojo más agudo, el pelaje más suave, las fosas nasales sumamente delicadas, una oreja móvil, una pata inigualable y una garra curva prestada de la rama de la rosa.
COLETTE

• • • Nuestros compañeros perfectos nunca tienen menos de cuatro pies.
COLETTE

• • • Los gatos nunca fueron atrapados en una pose que no fuera fotogénica.
LILLIAN JACKSON BRAUN

• • • Cuando compró los gatos, su madre le preguntó directamente si eran 'sustitutos de bebé'. "No", le respondió Ruth con la cara seria. "Son gatitos. Si tuviera un bebé, sería un sustituto de gato."
ELLY GRIFFITHS

• • • A los hombres no les gustan los gatos porque son mucho más inteligentes que ellos. También son mucho más inteligentes que las mujeres, pero a nosotras la idea no se nos hace tan cuesta arriba. 
STEPHANIE BRUSH

• • • Creo que los gatos tienen Asperger. Como yo, son muy inteligentes. Y como a mí, a veces necesitas dejarlos solos.
JODI PICOULT

• • • Mi gata no está loca, solo que es muy buena actriz.
PHYLLIS CHRISTINE CAST

• • • He descubierto que la forma en que una persona se siente cerca de los gatos, y la forma en que se sienten los gatos cerca de esa persona, suele ser un indicador excelente para medir el carácter de cada persona.
PHYLLIS CHRISTINE CAST

• • • El silencio de medio centenar de gatos es algo peculiar, como cincuenta silencios individuales todos apilados uno encima del otro.
SUSANNA CLARKE

• • • Entonces le dí un consejo muy bueno: si uno quiere concentrarse profundamente en un problema, especialmente en algo que tiene que escribir o en un trabajo de papeleo, debe adquirir un gato. A solas con el gato en la habitación en que trabaja, le expliqué, el gato invariablemente se subirá a la mesa y se instalará plácidamente debajo de la lámpara de la mesa. La luz de la lámpara, le expliqué, les proporciona a los gatos gran satisfacción. El gato se acomodará y estará sereno, con una serenidad que escapa a toda comprensión. Y la tranquilidad del gato gradualmente se le transmitirá a uno mientras esté allí sentado, de tal modo que todos los elementos excitables que impiden la concentración se apaciguarán y le devolverán a su mente el autodominio que ha perdido. No hace falta mirar al gato todo el tiempo. Su simple presencia es suficiente. El efecto que tiene un gato en la capacidad de concentración es extraordinario y muy misterioso.
MURIEL SPARK

• • • Uno de mis mayores temores es que voy a morir sola en mi casa y mis gatos me comerán porque estoy demasiado muerta para abrir sus latas de comida.
KELLI JAE BAELI

• • • Todos en la tierra saben que si tienes el respeto de un gato, significa que vale la pena estar contigo.
KIRA JANE BUXTON

• • • Siempre pensé que los gatos eran los Paris Hilton del mundo de las mascotas; no merecían toda la atención, pero de todos modos la obtuvieron.
SARAH ANDERSEN

• • • Mi padre desprecia a los gatos. Él cree que son demócratas. Él los considera pequeños hillary clintons cubiertos de pieles feministas. Los gatos tendrían abortos, si se les da la oportunidad. Los gatos tendrían abortos por diversión.
PATRICIA LOCKWOOD

• • • A eso me refiero con los gatos: siempre están tratando de hacernos pasar por tontos a los humanos.
LILIAN JACKSON BRAUN

• • • Un hecho poco conocido: un gato que acaba de morderse el culo puede alcanzar una velocidad impresionante cuando se lanza locamente por una cortina.
AMY PETRIE SHAW

• • • El gato requiere mucha menos asistencia que un niño humano; esa es una de las razones por las cuales las mujeres solteras prefieren felinos a bebés.
ELIZABETH PETERS

• • • La manera de llevarse bien con un gato es tratándolo como un igual o incluso mejor, como el ser superior que sabe que es.
ELIZABETH PETERS

• • • Soy un gato. Sabes que a los gatos no les gusta salir. De hecho, dejan caer su olor en todo un lugar y ese se convierte en su lugar. Entonces, cuando vives con un gato, en realidad vives en la casa del gato.
CARLA BRUNI

• • • Un gato puede hacerte sentir descansado cuando estás cansado o convertir la ira en calma simplemente sentándose en tu regazo. Su cercanía es una canción curativa.
SHANNON HALE

• • • Se necesita un gato para sanar el corazón herido de una mujer. Digo esto sabiendo que se necesita una amplia gama de otros factores para resolver los problemas de daño emocional y restablecer el equilibrio personal. He recibido una gran cantidad de terapia, apoyo familiar y de amistades. Lo que ansiaba ahora, sin embargo, era la privacidad, la cercanía y el amor incondicional de un gato para llevar mi proceso de curación a un ciclo completo.
PATRICIA STRUNTZ

• • • He descubierto que es sorprendentemente difícil permanecer triste cuando un gato está haciendo todo lo posible por lijarte las mejillas.
ROBIN LORRAINE LAFEVERS

• • • No hay nada que hiera tanto la autoestima como el desprecio cariñoso de un gato querido. 
AGNES REPPLIER

• • • La vanidad del hombre se rebela ante la serena indiferencia del gato.
AGNES REPPLIER

• • • Sin duda los gatos son intelectuales que, por misterioso decreto de la providencia, han sido privados de la comodidad de la palabra.
REBECA WEST

• • • Un gato dedica la mayor parte de su vida a satisfacer sus necesidades básicas y, por lo tanto, a ser feliz. El primer compromiso de un gato es consigo mismo.
CAROLE C. WILBOURN

• • • No es un buen presagio encontrarse con muchos gatos cuando uno emprende un viaje, por lo que el teniente escupió tres veces por cada gato, como su madre le había enseñado a hacer.
SELMA LAGERLÖF

• • • El problema con los gatos es que tienen exactamente la misma expresión en la cara, ya vean una polilla o un asesino con hacha.
PAULA POUNDSTONE

• • • Los gatos se niegan a seguir órdenes para demostrar que pueden hacerlo.
ILONA ANDREWS

• • • Un gato es un rompecabezas para el cual no hay solución.
HAZEL NICHOLSON

• • • Como todo dueño de gato sabe, nadie posee un gato.
ELLEN PERRY BERKELEY

• • • Un gatito transforma el regreso a una casa vacía en la vuelta al hogar.
PAM BROWN

• • • Los gatos pueden encontrar matemáticamente el lugar para sentarse que causará más molestias. 
PAM BROWN

• • • Los seres humanos se sienten atraídos por los gatos porque son todo lo que nosotros no somos –autónomos, elegantes en todo lo que hacen, relajados, seguros, contentos de la compañía, y sin embargo, todavía tienen sus vidas secretas.
PAM BROWN

• • • Siempre me da un escalofrío cuando veo un gato que puede ver lo que yo no puedo.
ELEANOR FARJEON

• • • Si tu gato se cae de un árbol, no te rías en su cara.
PATRICIA HITCHCOCK

• • • Atiendo a mis flores y a mis gatos. Eso y disfrutar de la comida es vivir.
URSULA ANDRESS

• • • Es imposible mirar a un gato dormido y seguir tensa.
JANE PAULEY

• • • Los gatos nos escogen; no somos sus dueños.
KRISTIN CAST

• • • Los gatos de gran personalidad siempre se asocian con personas sensibles y conscientes de los gatos; es un proceso bidireccional de beneficio mutuo.
PATRICIA MOYES

• • • Puede que no pienses que hay un cielo de gatitos, pero lo hay. Sé a ciencia cierta que solo los gatitos muertos buenos van allí. Los gatitos muertos malos van a otro lado. Los seres humanos evolucionan de las almas de pequeños gatitos buenos.
SUZANNE WEAVER

• • • Los gatos y los rebeldes van de la mano como el pan y la mantequilla o los centavos y los molinetes.
MARGARET COOPER GAY

• • • Todo lo que necesito saber lo aprendí de mi gato.
SUZY BECKER

• • • Un gato entrenado es una contradicción en los términos.
ARLINE BLEECKER

• • • La Madre Naturaleza definitivamente estaba en racha cuando creó al gato.
ARLINE BLEECKER

• • • Se lo explicaré en voz alta y clara: ¿Qué parte de "miau" no entiende?
LEE WARDLAW

• • • Nadie tiene un gato. Condescienden a vivir contigo, eso es todo.
DELL SHANNON

• • • Los gatos piensan en tres cosas: comida, sexo y nada.
ADAIR LARA

• • • Siempre he vivido con gatos, y pensé que eran como personas con trajes de piel.
BARBARA TAYLOR MCCAFFERTY

• • • El gato es, sobre todo, un dramaturgo.
MARGARET BENSON

• • • Los gatos observan durante horas las criaturas, las actividades y las acciones que les resultan desconocidas. Si alguien hace una cama, barre el suelo, prepara o deshace una maleta, cose, hace punto…, lo que sea, ellos miran. Pero ¿qué verán?
DORIS LESSING

• • • Quizá sea un movimiento concreto del pájaro, una señal determinada, lo que llama la atención del cazador que hay en el gato, y hasta que ese movimiento se produce el gato permanece indiferente, no tiene nada que ver con él. O quizá se trate de un sonido. Estoy segura de que el frenético piar de un pájaro atrapado, los chillidos de un ratón, despiertan en el gato el deseo de torturar y atormentar. 
DORIS LESSING

• • • En ese caso, qué rígida es la naturaleza, qué inflexible: si los gatos son amigos del hombre desde hace siglos, ¿no podría la naturaleza haberse adaptado un poco, haber prescindido de la fórmula de cinco o seis gatitos por parto, cuatro veces al año?
DORIS LESSING

• • • Una amiga mía tiene dos siameses. Cuando hay rosas en el piso, los gatos las sacan del jarrón con los dientes, las depositan en el suelo y les arrancan los pétalos, uno a uno, como si realizaran una ardua tarea ineludible. Tal vez en la naturaleza la hoja, el periódico, la rosa habrían sido materiales con que construir una guarida.
DORIS LESSING

• • • Hay tres tipos básicos de personalidad en los gatos: los que corren cuando saludas y se frotan contigo al modo de un romance barato; los que huyen seguros de que quieres violarlos; y los que solo miran hacia atrás y no mueven un músculo. Amo los tres tipos.
EVA BABITZ

• • • A veces el velo entre la inteligencia humana y animal se desvanece y uno experimenta la emoción suprema de tener un gato o permitirse ser propiedad de un gato.
CATHERINE MANLEY

• • • Si estás leyendo un periódico grande, todo extendido sobre la mesa, tu gato vendrá y se sentará en el mismo párrafo que estás leyendo y arrastrará su cola con precisión milagrosa sobre la línea que no has terminado.
LEONORE FLEISCHER

• • • La gente siempre comenta que nunca se sabe lo que piensan los gatos. La observación nos cuenta un poco sobre los gatos y mucho más sobre las personas. Implica que las personas deben saber lo que piensan otros seres y que los gatos violan esta norma de alguna manera extraña. ¿Por qué?
ANNE MENDELSON

• • • Los gatos duermen gordos y caminan delgados.
ROSALIE MOORE

• • • Los gatos consideran a las personas como muebles de sangre caliente.
JACQUELYN MITCHARD

• • • La próxima vez que un invitado comente "lo que no me gusta de los gatos es que siempre ..." no voy a empujar al gato por la puerta y pedirle disculpas al amigo, no: voy a empujar al amigo afuera y disculparme con el gato.
MARGUERITE HURREY WOLF

• • • Algunas personas dicen que los gatos son astutos, malvados y crueles. Es cierto, y tienen muchas otras cualidades excelentes también.
MISSY DIZICK

• • • Los gatos, como es sabido, son bastante impermeables a las amenazas.
CONNIE WILLIS

• • • Una de las razones por la que los gatos son más felices que la gente es porque no tienen periódicos.
GWENDOLYN BROOKS

• • • Por supuesto que se puede querer más a un gato que a un hombre. De hecho, el hombre es el animal más horrible de la creación.
BRIGITTE BARDOT

• • • Un gato siempre está en el lado equivocado de cualquier puerta.
PAM BROWN

• • • Si todos aprendiéramos el lenguaje de los gatos, a menudo nos encontraríamos diciendo: "¡Estúpido humano, estoy tratando de decirte algo importante en este momento!".
LEAN BROADBY 

• • • A lo largo del tiempo, nosotros los gatos hemos sido adorados por seres inferiores como los humanos. Nada ha cambiado.
ROSIE MALEZER

• • • Los gatos son asesores especiales. Nos aconsejan todo el tiempo, lo queramos o no.
TAMORA PIERCE

• • • No se conoce una cura para el afecto severo por el gato. La única forma de aliviar los síntomas es seguir adelante y lanzar un ataque de beso.
TICHAKORN KHROOPAN HILL

• • • Alguien me contó una vez que muchos veterinarios tienden a ser irritables porque su profesión los expone a una parte muy amplia de insensatez humana, mucha de la cual, sin duda, se les muestra como antropomorfismo. Me acuerdo de uno que puso los ojos en blanco cuando le dije que mi gato ronroneaba todo el tiempo porque debía de estar contento. El ronroneo es simplemente un ruido que hacen, no significa que estén contentos, dijo él bruscamente.
SIGRID NUNEZ

• • • Oí hablar de un estudio según el cual los gatos, a diferencia de muchas otras especies animales, no perdonan. (Como los escritores, quizá, quienes, según un editor que conozco, nunca olvidan un desprecio.)
SIGRID NUNEZ

• • • Una vez un médico residente me contó que, durante su rotación en psiquiatría, le habían enseñado que tener muchos gatos podía ser indicio de enfermedad mental. Al pensar en los casos terribles de acumulación de animales de los que oí hablar, pensé que era bueno que los psiquiatras estén pendientes de este tema en particular, pero cuando le pregunté cuántos gatos se decía que hacían cruzar el umbral a alguien, él dijo que tres.
SIGRID NUNEZ

• • • A quien le tiente poner demasiada fe en la gran mente del varón, que recuerde esto: Se fijó en los gatos y los proclamó dioses. Se fijó en las mujeres y preguntó: ¿Son humanas?
SIGRID NUNEZ

• • • "Las opiniones son como gatitos", comentó. "La gente siempre los regala".
ELIZABETH BEAR

• • • Si la Carta de los Derechos del Hombre hubiera sido redactada por gatos, probablemente el ver pajaritos se hubiera recogido en ella como un derecho inalienable, tan inalienable como la vida o la libertad.
PALOMA DÍAZ-MAS

• • • A los gatos les apasiona la lectura; tanto, que a veces no nos dejan leer, porque nos disputan los textos impresos.
PALOMA DÍAZ-MAS

• • • Un gato no ve una buena razón para obedecer a otro animal, incluso si camina sobre dos patas.
SARAH THOMPSON

• • • Es imposible sentarse con rostro serio si hay un gatito en la habitación.
CYNTHIA E. VARNADO

• • • Después de regañar al gato, uno lo mira a la cara y se asalta por la fea sospecha de que entendió cada palabra. Y de que las ha archivado para el futuro.
CHALOTTE GRAY

• • • Las personas que no soportan a los gatos serán ratones en su próxima vida.
FAYE RESNICK

• • • Algunas personas dicen que el hombre es el animal más peligroso del planeta. Obviamente, esas personas nunca han conocido a un gato enojado.
LILLIAN JOHNSON

• • • Los gatos son un desperdicio de piel
RITA RUDNER

• • • Tu gato para cenar nunca tendrá que cazar más allá del mostrador de la cocina ni enfrentarse a un depredador más feroz que la aspiradora.
BARBARA L. DIAMOND

• • • Si hubiera un sonido universal que representara la paz, seguramente votaría por el ronroneo. 
BARBARA L. DIAMOND

• • • En medio de un mundo que siempre ha estado un poco loco, el gato camina con confianza.
ROSANNE AMBERSON

• • • Los gatos no consideran elocuente a nadie que no pueda maullar.
MARIE VON EBNER-ESCHENBACH

• • • El gato es la rosa de los animales.
CLAIRE BEYER

• • • El gato sabe más sobre estrategia que cualquier general.
BRIGITTE FUCHS

• • • No juzgues a un gato por su abrigo.
MAGDALENA VANDENBERG