jueves, 18 de junio de 2020

Dos poemas de "Antepenúltimos", de Ida Vitale


RECURSOS

EL sobresalto fuera del poema y dentro del poema, apenas aire contenido.

Leer y releer una frase, una palabra, un rostro. Los rostros, sobre todo. Repasar, pesar bien lo que callan.

Como no estás a salvo de nada, intenta ser tú mismo la salvación de algo. Caminar despacio, a ver si, tentado el tiempo, hace lo mismo.



VEGETAR

¿SERÁ tan malo vegetar? ¿Habrá que echar raíces, con la permanencia que eso implica? Quizás baste un poco de arena, pero entonces será un cacto lo que venga a nuevo estado. Sin duda será mejor buscar para la experiencia un poco de buena tierra negra, porque tampoco cualquier tierra se presta para la aventura que comienza. ¿Serán suficientes unos brotes? Pero por más que uno se ponga voluntarista, aquéllos no van a aparecer por ningún lado si no logra una mínima raíz. Y para esto se necesita quietud. ¿Hundimiento y quietud?


IDA VITALE (Montevideo, 1923), Antepenúltimos. Poesía Reunida, Tusquets, Barcelona, 2019, págs. 9-20.